Mecá­nicos de Ponsse en el intercam­bio inter­nacio­nal

En 2022, Ponsse estaba buscando mecá­nicos para el pro­grama de intercam­bio interno de Ponsse. Los emplea­dos de Ponsse atraí­dos por la idea de tra­ba­jar en el ext­ran­jero se han insc­rito en el pro­grama, algu­nos de los cua­les ya han expe­ri­men­tado lo que es tra­ba­jar en otros sitios de Ponsse alre­de­dor del mundo.

La idea de un pro­grama de intercam­bio para mecá­nicos ya se había plan­teado antes de la pan­de­mia de coro­na­vi­rus, pero el proceso de solici­tud comenzó hace ape­nas unos años. El obje­tivo a largo plazo es reu­nir un grupo de mecá­nicos que, de ser nece­sa­rio, pue­dan brin­dar ayuda adicio­nal tem­po­ral­mente para las nece­si­da­des de las orga­nizacio­nes de man­te­ni­miento loca­les de Ponsse. Existe una demanda mun­dial de mecá­nicos de man­te­ni­miento cali­fica­dos.

En el pro­grama de intercam­bio, estos pro­fe­sio­na­les pue­den tra­ba­jar durante perío­dos más cor­tos en el ext­ran­jero, que van desde unas sema­nas hasta unos meses. Esto reduce la reticencia a tra­ba­jar en el ext­ran­jero.

“Nue­stros mecá­nicos tie­nen la opor­tu­ni­dad de expe­ri­men­tar dife­ren­tes cul­tu­ras y con­dicio­nes y com­par­tir su expe­riencia con orga­nizacio­nes loca­les”, afirma Tapio Mer­ta­nen, direc­tor comercial de ser­vicios de Ponsse. “Las reaccio­nes posi­ti­vas que reci­bi­mos durante el tra­bajo al aire libre for­ta­lecen la men­ta­li­dad pro­fe­sio­nal de los mecá­nicos y aumen­tan su aprecio por su tra­bajo”, afirma Mer­ta­nen.

Dife­ren­tes entor­nos de tra­bajo y cul­tu­ras tam­bién enseñan crea­ti­vi­dad. En el país de des­tino, el con­te­nido de la caja de her­ra­mien­tas puede no ser nece­sa­ria­mente el mismo que el que el mecá­nico está acos­tumbrado y las con­dicio­nes del campo pue­den dife­rir sig­ni­fica­ti­va­mente. Además, las dis­tancias entre los cent­ros de ser­vicio y las máqui­nas pue­den ser may­ores que en los paí­ses nór­dicos.

 “La opor­tu­ni­dad de tra­ba­jar en el ext­ran­jero parece moti­var a los mecá­nicos y ayudar­los a desar­rol­lar sus habi­li­da­des pro­fe­sio­na­les. Espe­ra­mos que esto se tra­duzca en relacio­nes labo­ra­les más dura­de­ras con Ponsse con el tiempo”, afirma Mer­ta­nen.

La opor­tu­ni­dad de tra­ba­jar en el ext­ran­jero parece moti­var a los mecá­nicos y ayudar­los a desar­rol­lar sus habi­li­da­des pro­fe­sio­na­les.
– Tapio Mer­ta­nen, Direc­tor de Ser­vicios Comercia­les de Ponsse

De Jyväs­kylä a Irlanda vía Francia

Juha Kahe­lin, oriundo de Jyväs­kylä, siempre quiso pro­bar un período de tra­bajo en el ext­ran­jero. Con este pro­grama de intercam­bio, deci­dió hacer rea­li­dad su sueño y fue acep­tado para tra­ba­jar en Francia durante cuatro meses.

Para un hombre de fami­lia, Juha logró lle­gar al mejor acuerdo posible con su emplea­dor. “Al princi­pio estaba un poco ner­vioso por via­jar y sepa­rarme de mi fami­lia, pero todo salió bien”, dice Juha. Tra­bajó en Francia en perío­dos de cuatro sema­nas, pasando dos sema­nas en su casa en Jyväs­kylä entre perío­dos de tra­bajo.

¿Qué tipo de expe­riencias tra­jiste en tu maleta? ¿La forma de tra­ba­jar era dife­rente a la fin­lan­desa?

“El inc­reíble pai­saje y la opor­tu­ni­dad de apren­der más sobre una cul­tura dife­rente fue­ron lo mejor. El tra­bajo en sí no fue tan dife­rente”, dice Juha. “La cos­tumbre de estrec­har la mano quedó muy gra­bada en mi mente. Todos, desde clien­tes hasta cole­gas, siempre eran reci­bi­dos con un apretón de manos”, dice Juha. Tam­bién me costó un poco acos­tumbrarme al hora­rio de tra­bajo. Me gusta empezar el día a las 7 de la mañana, así que tra­ba­jar de 8 de la mañana a 5:30 de la tarde con una pausa para comer de una hora y media a dos horas es dife­rente a mi rutina.

 ¿Has apren­dido francés?

Habla­mos princi­pal­mente inglés, pero conozco algu­nos salu­dos y fra­ses amables en francés. Aunque algu­nos de mis com­pañe­ros habla­ban inglés, a veces tenía­mos que usar el len­guaje cor­po­ral para enten­der­nos.

Ins­pi­rado por la expe­riencia, Juha pasará un nuevo período de tra­bajo de seis meses en Irlanda. “¡Ani­maría a todos los inte­re­sa­dos a apro­vec­har el pro­grama de intercam­bio! Ofrece expe­riencias educa­ti­vas y te hace ver las cosas desde una nueva pers­pec­tiva”, dice Juha con ánimo.

El pro­grama de intercam­bio fue per­so­na­lizado para un hombre de fami­lia.– Juha Kahe­lin

Un via­jero expe­ri­men­tado por el mundo

Den­nis Viberg es un via­jero vete­rano que tra­baja en Örns­kölds­vik, Suecia. La idea de tra­ba­jar en el ext­ran­jero se le ocur­rió cuando le ofrecie­ron la opor­tu­ni­dad de ir a Bra­sil. Den­nis deci­dió acep­tar el desafío.

“Des­pués de la pri­mera tem­po­rada, quería ver el mundo y todos los dife­ren­tes luga­res donde se tala­ban árbo­les”, recuerda Den­nis. Des­pués de Bra­sil, tra­bajó en Francia e Irlanda.

¿Qué te motiva a que­rer tra­ba­jar en el ext­ran­jero?

 Es inte­re­sante obser­var dife­ren­tes cul­tu­ras labo­ra­les, y cul­tu­ras en gene­ral. Conocer gente nueva y obser­var dife­ren­tes for­mas de tra­ba­jar son expe­riencias muy enriquece­do­ras.

¿Qué dife­rencias has visto al tra­ba­jar en dife­ren­tes paí­ses?

Dado que exis­ten dife­rencias sig­ni­fica­ti­vas no solo en su forma de tra­ba­jar, sino tam­bién en las cul­tu­ras en gene­ral, es difícil iden­ti­ficar un solo fac­tor. Lo que todos estos luga­res tie­nen en común es el deseo de man­te­ner a los clien­tes satis­fec­hos, ayudán­do­los con la mayor rapi­dez y la mejor cali­dad posibles.

“Defi­ni­ti­va­mente reco­men­daría el pro­grama de intercam­bio si qui­e­res ponerte a prueba, conocer gente nueva y apren­der más sobre su cul­tura”, dice Den­nis alen­ta­do­ra­mente antes de par­tir a un nuevo período de tra­bajo en el ext­ran­jero a fina­les de este otoño.

Don­dequi­era que he estado, siempre he tenido el deseo de ayudara los clien­tes de la mejor manera posible.– Den­nis Viberg