1997–1999 — Años de expan­sión inter­nacio­nal

Durante sus pri­me­ros 30 años, Ponsse dio pasos hacia la expan­sión inter­nacio­nal,
apren­diendo valio­sas leccio­nes por el camino sin per­der de vista el futuro.

En 1994 — 1995, Ponsse estableció filia­les en Väs­terås, Suecia; Neath, en el norte de Gales, Reino Unido; Gondre­ville, en el noreste de Francia; y Atlanta, Geor­gia, en los Esta­dos Uni­dos.

En los dos pri­me­ros años en Esta­dos Uni­dos, quedó claro que las may­ores posi­bi­li­da­des de éxito para Ponsse esta­ban en la región norte de los Gran­des Lagos. En agosto de 1997, la filial se tras­ladó a Rhi­ne­lan­der, Wiscon­sin, donde ya estaba en funcio­na­miento un centro de man­te­ni­miento y repues­tos.

A fina­les del mile­nio, Ponsse dio pasos medi­ta­dos a nivel inter­nacio­nal, estableciendo en 1998 una empresa de comercia­lización en Kongs­vin­ger (Noruega), así como una nueva
sede en Sabres, en la región de fores­tación del sur de Francia. Las ope­racio­nes en el Reino Unido se tras­la­da­ron de Gales a Beat­tock en Escocia.

En Esta­dos Uni­dos se estableció una sede en West Mon­roe, Lui­siana, a la que siguió otra en Grand Rapids, Min­ne­sota, al año sigui­ente.

A medida que Ponsse se expandía inter­nacio­nal­mente, la popu­la­ri­dad de sus máqui­nas fores­ta­les seguía creciendo y a fina­les de 1997 se completó una exten­sión de 2500 m² de la fábrica de Vie­remä. Las nue­vas ins­ta­lacio­nes con­ta­ban con cent­ros de meca­nizado, estacio­nes de sol­da­dura y un tal­ler de pin­tura auto­ma­tizado. En mayo de 1999, la empresa celebró la fina­lización de la exten­sión de 6000 m² de las ins­ta­lacio­nes de pro­ducción.

Ampliación de la fábrica de Vie­remä en 1997

En el cam­bio de mile­nio

En todo el mundo, la proxi­mi­dad del cam­bio de mile­nio suscitó inqui­e­tud, y tanto los medios de comu­nicación como la opi­nión pública plan­tea­ban hipó­te­sis sobre el efecto 2000, en las que se pre­veía el colapso de los sis­te­mas de infor­mación. Las acti­vi­da­des de Ponsse dependían en gran medida de las tec­no­logías de la infor­mación. Ponsse abordó la cues­tión con mucha ante­lación, ase­gurán­dose de que los sis­te­mas de infor­mación de sus máqui­nas fores­ta­les seguirían funcio­nando con nor­ma­li­dad tras el cam­bio de mile­nio.

En 1999, el Ser­vicio de Adua­nas de los Esta­dos Uni­dos impuso a Ponsse una multa de 3,35 mil­lo­nes de dóla­res esta­dou­ni­den­ses (18 mil­lo­nes de marcos fin­lan­de­ses) por una
cla­si­ficación adua­nera incor­recta de sus máqui­nas. Entre 1995 y 1998, se expor­ta­ron máqui­nas a los Esta­dos Uni­dos bajo la cla­si­ficación de “maqui­na­ria fores­tal” exenta de derec­hos de aduana. Según las Auto­ri­da­des Adua­ne­ras, la cla­si­ficación cor­recta para los forwar­ders debería haber sido “vehícu­los de motor para el trans­porte de mercancías”, una deno­mi­nación que, en opi­nión de muc­hos, resul­taba más apro­piada para los camio­nes. Tras exa­mi­nar el caso, Ponsse con­si­deró que lo más con­ve­niente era abo­nar los derec­hos de aduana junto con las sancio­nes.

El robusto Ponsse Buf­falo S 16 se pre­sentó en 1997.

Las bajas ven­tas regi­stra­das en 1999 aumen­ta­ron la preocu­pación del fun­da­dor, Einari
Vidgrén, ya que Ponsse llevó a cabo los pri­me­ros des­pi­dos tem­po­ra­les de su his­to­ria. “Fue el momento más desa­for­tu­nado de toda la his­to­ria de Ponsse, tener que des­pe­dir per­so­nal, pero no podía­mos man­te­ner a la gente sin nada que hacer”, afirmó.

Se pro­dujo un exceso de oferta en el mercado y algu­nos perió­dicos esc­ri­bie­ron que la culpa era de la pro­pia Ponsse, y argu­men­ta­ron que la empresa no había apren­dido a expor­tar. En com­pa­ración con sus com­pe­ti­do­res, Ponsse se había int­ro­ducido en los merca­dos de expor­tación rela­ti­va­mente tarde, pero lo hizo de forma medi­tada y pru­dente, ven­diendo maqui­na­ria fores­tal única­mente en aquel­las regio­nes en las que podía garan­tizar los ser­vicios de man­te­ni­miento y sumi­ni­stro de piezas de repuesto.

Entre la evo­lución posi­tiva regi­strada hacia fina­les de 1999 cabe des­tacar la aper­tura del pri­mer punto de ser­vicio de la filial sueca en Sura­ham­mar y la creación de un tercer centro de ser­vicio en Francia, situado en Pey­rat-Le-Châ­teau, en el centro del país.

Como dijo Einari: “Cuando uno se adentra en el amplio mundo, pronto descubre que este tiene sus pro­pios giros y vuel­tas”.

*) Los años 1994 — 1995 se tra­ta­ron en el número con­me­mo­ra­tivo del 55º ani­ver­sa­rio de Ponsse News.
Fuente: Arttu Käyhkö, Ponsse: 50 años de las mejo­res máqui­nas fores­ta­les del mundo, 2020

Ponsse hace 30 añosEn la cresta de la ola de los datos

A media­dos de la década de 1990, los har­ves­ters Ponsse podían equi­parse con el dis­po­si­tivo de medición Ponsse OPTI o Ponsse 1000. En aquel momento, OPTI era un sis­tema de infor­mación muy avanzado que medía los fus­tes con una preci­sión milimét­rica,
creaba un modelo matemá­tico de cada uno de ellos, pre­decía su com­por­ta­miento y los cla­si­ficaba en dife­ren­tes pro­duc­tos antes del corte.

OPTI podía pro­gra­marse con cuatro especies de árbol, y la memo­ria podía almace­nar 32 pro­duc­tos, desde madera para pasta hasta troncos de aser­rado y desde troncos de abeto para cha­pado hasta abe­dul para cont­rac­ha­pado. OPTI estaba equi­pado con un sis­tema de opti­mización automá­tica del trozado, pero el ope­ra­dor del har­ves­ter tam­bién podía rea­lizar el trozado manual­mente si así lo deseaba. OPTI tam­bién dis­ponía de medicio­nes de cont­rol y calibración, una impre­sora de cabina, comu­nicación bidi­reccio­nal de datos en tiempo real y marcado automá­tico por colo­res de la especie de árbol.

El dis­po­si­tivo de medición Ponsse 1000 se desar­rolló mediante tec­no­logía de semicon­duc­to­res. Entre sus carac­terís­ticas téc­nicas se incluían un diseño modu­lar, marcado automá­tico en color y tra­ta­miento de toco­nes. En el Ponsse 1000, la medición del fuste se basaba en la trian­gu­lación, mient­ras que la medición del volu­men era con­ti­nua y se rea­lizaba en inc­re­men­tos de al menos 10 centí­met­ros. Los regi­stros podrían incluir cuatro especies de árbo­les, cuatro cla­si­ficacio­nes de troncos por especie y cuatro tipos de pasta por especie. La pre­se­lección incluía una calibración de la lon­gi­tud con una preci­sión de una milé­sima por especie, mient­ras que el Ponsse 1000 cont­ro­laba todas las funcio­nes del cabezal proce­sa­dor. El dis­po­si­tivo de medición se sumi­ni­straba junto con la impre­sora de cabina del har­ves­ter, y los calibra­do­res electró­nicos uti­liza­dos para la calibración esta­ban
dis­po­nibles como acce­so­rio.

En 1997, Ponsse fue el pri­mero en ofrecer trans­fe­rencia de datos por Inter­net de serie en todos los har­ves­ter. La conexión a Inter­net per­mi­tió, por pri­mera vez, moni­to­rizar la pro­ducción casi en tiempo real en la cadena de obtención de madera.

Fuente: Arttu Käyhkö, Ponsse: 50 años de las mejo­res máqui­nas fores­ta­les del mundo, 2020