Ponsse mam­moth demue­stra — potencia, esta­bi­li­dad y, sobre todo, el placer de tra­ba­jar

“Es sencil­la­mente genial”, afirma el ope­ra­dor de forwar­der Alexan­der Hjal­mars­son mient­ras llena el área de carga de su Ponsse Mammoth.Le impre­siona especial­mente la suave y silenciosa trans­mi­sión CVT y el asiento que gira con el ope­ra­dor. Tam­bién aprecia la impre­sio­nante capaci­dad de carga.

Es un her­moso día de invierno mient­ras Bröta Skog AB lleva a cabo la tala final en Kagg­ham­rain Sörm­land, entre Söder­tälje y Nynäs­hamn. Gran parte del bosque está for­mado por árbo­les robus­tos y el área de carga del Mam­moth de Alexan­der se llena rápi­da­mente cuando este carga abe­tos, pinos y ála­mos tem­blo­nes.

En el momento de nue­stra visita, Alexan­der lle­vaba dos años mane­jando la máquina. Ante­rior­mente, ope­raba un PONSSE Elep­hant King.

“Sí, es cierto: la capaci­dad de carga ha aumen­tado en cinco tone­la­das”, afirma Alexan­der, visible­mente satis­fecho.

Ya estaba acos­tumbrado a una cabina espaciosa y a una potente grúa de carga, pero, además de la capaci­dad de carga de 25 tone­la­das, hay dos carac­terís­ticas que valora especial­mente: la trans­mi­sión CVT progre­siva y el asiento gira­to­rio.

““La trans­mi­sión se nota muy estable y hace que la cabina sea mucho más silenciosa. Y el asiento es sencil­la­mente magní­fico. Pongo los pies en el repo­sa­piés y todo el asiento sigue los movi­mien­tos de la garra. “La visi­bi­li­dad mejora y se evita una carga innece­sa­ria sobre el cuerpo, especial­mente en el cuello.”

La máquina es más fácil de mane­jar gracias a un pequeño pedal de ace­le­ración en el repo­sa­piés y el cont­rol de marcha ade­lante y atrás se ges­tiona mediante un botón situado en el panel izqui­erdo del asiento. El asiento gira­to­rio puede desco­nec­tarse en caso nece­sa­rio, pero Alexan­der nunca ha tenido moti­vos para hacerlo. El asiento, las palancas de cont­rol y la sus­pen­sión de la cabina tam­bién reci­ben una alta valo­ración por su parte.
“Esta máquina tiene la misma grúa de carga que la ante­rior. Es resis­tente, tiene un gran alcance y, sobre todo, es agra­dable de usar”.

El Mam­moth de Alexan­der fue uno de los pri­me­ros en salir al mercado. Según su expe­riencia, la máquina ha demo­strado ser estable tanto en su con­strucción como en su ren­di­miento.

“Todo ha ido sobre rue­das. Y si surge algún impre­visto, sabe­mos que los téc­nicos de ser­vicio acu­dirán rápi­da­mente y harán todo lo posible para que poda­mos vol­ver al tra­bajo lo antes posible”.

Echa un vis­tazo al con­ta­dor de horas con una son­risa: ahora marca 3.800 horas.

Alexan­der tam­bién aprecia el lema de Ponsse, “el mejor amigo de los fores­ta­les”.
“Para nosot­ros, como ope­ra­do­res, tam­bién es muy impor­tante que el comercial se inte­rese de ver­dad por nue­stro tra­bajo y salga a reci­bir­nos al bosque”.

Mam­moth trans­porta aún mejor que su modelo ante­rior

Cuando llegó el momento de sus­ti­tuir la máquina, Alexan­der al princi­pio dudó un poco sobre su tamaño. La duda, sin embargo, se des­va­neció rápi­da­mente.

“Com­bina tamaño, potencia, agi­li­dad y ergo­nomía. La larga dis­tancia entre ejes y el bogie alar­gado pro­porcio­nan una esta­bi­li­dad exce­lente, mient­ras que la trans­mi­sión CVT eleva la expe­riencia de con­ducción a un nivel comple­ta­mente nuevo. La dife­rencia se aprecia especial­mente en deter­mi­na­dos pun­tos, como los depó­si­tos en la pista, donde se puede ace­le­rar un poco el ritmo”.

Las mis­mas carac­terís­ticas que hacen que el forwar­der sea estable y fácil de con­ducir tam­bién mejo­ran su capaci­dad de carga y reducen los daños al ter­reno, algo sorpren­dente para una máquina de su tamaño. Según Alexan­der, el Mam­moth trans­porta incluso mejor que el pre­dece­sor.

Al final de cada turno, Alexan­der repasa los pun­tos de lubricación de la máquina y rea­liza una ins­pección gene­ral. En su opi­nión, el Mam­moth es un com­pañero muy fiable.

“Tuve la misma impre­sión del Elep­hant King. Era real­mente seguro y cómodo con­ducir. El Mam­moth hace que el tra­bajo sea aún más diver­tido. Disfruto enor­me­mente tra­ba­jando con la máquina. Tengo la sen­sación de haber dado un paso ade­lante en todos los sen­ti­dos”.

A pesar de su gran tamaño, el Ponsse Mam­moth es ágil en con­dicio­nes fuera de pista. Una potente grúa de carga es el punto fuerte del Mam­moth, tanto en la carga como en la descarga.

El bosque tomó un fuste más largo

El interés de Alexan­der por las máqui­nas fores­ta­les se remonta, en parte, a su infancia: su padre se dedicaba al man­te­ni­miento de estas máqui­nas y su abuelo las mane­jaba. Su interés lo llevó a estu­diar recur­sos natu­ra­les; por ese camino ha seguido desde entonces. A lo largo de su car­rera, ha uti­lizado sobre todo máqui­nas Ponsse, y no tiene intención de cam­biar.

Tam­bién disfruta de su tra­bajo en Bröta Skog.

“Aquí las cosas están bien orga­niza­das, la maqui­na­ria está en buen estado y todo funciona a la per­fección. Así es más fácil y diver­tido hacer un buen tra­bajo”.

Alexan­der suele venir a reco­ger la madera una vez que Jimmy Johans­son ha ter­mi­nado. Jimmy es pro­pie­ta­rio de Bröta Skog junto con su her­mano Joa­kim Thor All­strin y Ste­fan Ever­lid. Jimmy lleva en el bosque desde que era joven: su padre y su tío con­ducían camio­nes made­re­ros. Aunque se formó como elect­ricista, al final se impuso el bosque.

“Soy una per­sona bas­tante sociable, pero aprecio la paz del bosque. Aquí tie­nes total liber­tad para estar a tu aire. Ahora me resul­taría ext­raño desem­peñar un tra­bajo en el que tuviera que tra­tar con gente cons­tan­te­mente”.

Ponsse mostró un interés genuino

En los pri­me­ros tiem­pos de la empresa, las máqui­nas se compra­ban usa­das, pero hoy en día se adqui­e­ren nue­vas.

“Que­re­mos pro­ducir, no dedicar nue­stro tiempo en repa­racio­nes. Por supuesto, aún hay que hacerlo, pero no a la misma escala”.

Su pri­mera máquina Ponsse fue un forwar­der de acla­reo Wisent.

“Nos gus­ta­ron tanto la máquina como la empresa. La gente se mostró cercana y genui­na­mente inte­re­sada en nosot­ros, no solo cuando se firmó el acuerdo”.

Jimmy elo­gia al per­so­nal de Ponsse por su sencil­lez, faci­li­dad de trato y autén­tica pasión por las máqui­nas fores­ta­les.

“El hecho de que se pueda ir a jugar al golf incluso con la alta dirección dice mucho. No ocurre así en muc­has gran­des empre­sas. Estoy seguro de que esto genera un valor aña­dido mutuo”.

Tam­bién eli­gie­ron Ponsse Mam­moth porque a Alexan­der le gusta tra­ba­jar con gran­des car­gas.

“En el Mam­moth encont­ra­mos la com­bi­nación per­fecta de capaci­dad y ergo­nomía. Y, hay que reco­nocerlo, el atrac­tivo de una máquina nueva tam­bién influyó”.

La filo­sofía de Jimmy es que es mejor que una máquina sea un poco más grande de lo nece­sa­rio que dema­siado pequeña.

“Muc­hos afir­man que los forwar­ders de gran tamaño nece­si­tan recor­rer lar­gas dis­tancias para ser ren­tables. No estoy de acuerdo. En la tala final, un forwar­der grande nunca es peor que uno pequeño, ni siqui­era en dis­tancias cor­tas”.

Una máquina grande tam­bién con­sume menos com­bus­tible por metro cúbico. Según Jimmy, los temo­res de que las máqui­nas más gran­des causen daños más gra­ves al ter­reno son infun­da­dos: las dife­rencias son míni­mas e incluso pue­den favo­recer a la máquina más grande.

“Todo depende del con­junto”.

“Con el Mam­moth, hemos logrado un claro aumento de la pro­ducción y, si a ello le suma­mos un menor con­sumo de com­bus­tible por metro cúbico, el impacto en la eco­nomía es posi­tivo”.

El resul­tado es lo que cuenta

Desde una pers­pec­tiva econó­mica y de pro­ducción, lo que importa es el resul­tado glo­bal.

“Con el Mam­moth, hemos logrado un claro aumento de la pro­ducción y, si a ello le suma­mos un menor con­sumo de com­bus­tible por metro cúbico, el impacto en la eco­nomía es posi­tivo. Por supuesto, la máquina es más cara de adqui­rir, y el resul­tado final solo se verá con cla­ri­dad tras el cálculo pos­te­rior”.

El obje­tivo de los tres pro­pie­ta­rios de la empresa es man­te­ner las ope­racio­nes en marcha, garan­tizar el bie­nes­tar de los emplea­dos, ofrecer un tra­bajo de alta cali­dad y con­ser­var sus finanzas en buen estado.

“Hemos tenido la suerte de atraer a ope­ra­do­res muy cua­li­fica­dos, y los cui­da­mos muy bien”. Es estu­pendo que las máqui­nas funcio­nen ahora en un solo turno. “Es mejor tanto para las per­so­nas como para las máqui­nas”.

BRÖTA SKOG AB, GRÖ­DINGE

Fun­dada en: 2002
Ubicación: Bröta, entre Söder­tälje y Nynäs­hamn, Sörm­land
Área de funcio­na­miento:
Acla­reo: princi­pal­mente en un radio de 70 km
Tala final: en un radio de unos 170 km
Pro­pie­ta­rios: Jimmy Johans­son, Joa­kim Thor All­strin y Ste­fan Ever­lid
Maqui­na­ria: Tres líneas de máqui­nas: en el acla­reo, Ponsse Scor­pion y Ponsse Elk; en la tala final, Ponsse Mam­moth se encarga de reco­ger los fus­tes
Clien­tes: Sandåsa Madera AB (tala final), Skogs­sälls­ka­pet (acla­reo) y Hol­men AB (tala de final)